FIGURITAS DE MAZAPAN CASERO CON MOLDES DE PLASTILINA










No habéis leído mal el nombre, si, la receta de hoy es para hacer figuritas de mazapan con los moldes de plastilina de nuestros niños, o de la vecina...o si no es ni una ni la otra cosa, en las tiendas de juguetes se pueden comprar muy baratitos los moldes de plástico que se pueden utilizar.

Los mazapanes son muy empalagosos, así que es mejor tomarlos en pequeños bocados, por eso, decidí probar a hacerlos con los moldes de plastilina que tengo por ahí rodando de cuando mis hijos eran pequeños, moldes que también sirven para hacer galletas, aunque como podéis ver por la foto, no todos sirven, yo probé a hacer las figuritas de elefante y perro y como tienen trazos muy finos, no es posible, ya que al querer sacar la masa se rompen.

Esta navidad podemos hacer figuritas de mazapan personalizadas, además de animalitos, se pueden hacer también letras, por lo que se me ocurre que también podemos hacer palabras o hacer un regalo con una bolsita de celofán y la inicial del nombre de la persona a quién va dirigido...bueno, imaginación al poder...que las cosas caseras tienen mucho valor culinario y también para el que las recibe, pensar que han hecho algo especial y único para él o ella.

Otra idea que me viene a la cabeza mientras escribo, es que también se pueden tintar con colorantes aptos para alimentación, por lo que el mazapán puede ser multicolor y no se nota nada el sabor.


250 gr. de azúcar glacé
50 a 100  gr. de azúcar glacé para untar la mesa o tapete dónde vamos a trabajar la masa
250 gr. de almendra molida
40 gr. de clara de huevo (una clara)
1 yema de huevo batida para pintar los mazapanes
aroma de limón (es opcional)


Poner en el vaso bien seco el azúcar y la almendra molida. Mezclar 15 seg. a velocidad 6.

 Añadir la clara de huevo y mezclar 20 segundos a vel. 6.

Sacar del vaso del Thermomix la masa y extender con un rodillo, encima de un mantel de silicona o papel de hornear, al que le habremos puesto previamente una capa generosa de azúcar glacé para que no se nos pegue la masa.

Cortar con los moldes las figuritas que queremos hacer. Sacar cada figurita con una espátula de cocina y poner sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear.

Marcar la superficie de las figuritas con la ayuda de un cuchillo, decorar a vuestro gusto.

Batir la yema de huevo con un poco de agua (una cucharadita de postre) y pintar las figuritas.

Hornear durante 3 a 5 min. en la parte central del horno, solo hasta que se doren ligeramente, no deben endurecerse, ya que al enfriarse, endurecen mas y entonces se quedarían duras.


Poner en un cuenco mediano el azúcar glacé y la almendra molida, añadir la clara de huevo y trabajar con una mano la mezcla hasta que toda la mezcla seca se humedezca con la clara de huevo. Hacer una bola y dejar reposar un poco.

Tomar la bola y extender con un rodillo encima de un mantel de silicona o papel de hornear, al que le habremos puesto previamente una capa generosa de azúcar glacé para que no se nos pegue la masa.

Extender la masa con un rodillo de forma uniforme, para que tenga todo el mismo grosor.

Cortar con los moldes las figuritas que queremos hacer. Sacar cada figurita con una espátula de cocina y poner sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear.

Marcar la superficie de las figuritas con la ayuda de un cuchillo, decorar a vuestro gusto.

Batir la yema de huevo con un poco de agua (una cucharadita de postre) y pintar las figuritas.

Hornear durante 3 a 5 min. en la parte central del horno, solo hasta que se doren ligeramente, no deben endurecerse, ya que al enfriarse, endurecen mas y entonces se quedarían duras.










***Cada vez que sacamos todas las figuritas que tenemos cortadas, volvemos a unir la masa con las manos, amasándola ligeramente y volvemos a extender, para cortar más figuras. Repetimos ésta operación hasta que nos quede masa.


PUDING DE CALABAZA Y NARANJA (CON THERMOMIX Y TRADICIONAL)









Otra receta de calabaza para mi colección...es que la calabaza se presta tanto a recetas saladas como dulces, es una verdura muy versátil por su sabor dulzón y textura cremosa, además, es muy atractiva por su color anaranjado.

Hace un tiempo, hacía una selección con diez recetas para cocinar calabaza, pero en Cocina con Ana hay muchas más, tanto saladas como dulces. Si quieres ver más recetas con calabaza puedes verlas pinchando en el nombre "Diez recetas para cocinar con calabaza"



500 gr. de calabaza (sin la cáscara)
1 naranja de zumo
120 gr. de azúcar
125 gr. de leche o nata
100 gr. de maicena
3 huevos
100 gr. de caramelo líquido


Exprimir la naranja y reservar el zumo.

Cortar unas tiras de la peladura de la naranja sin que contengan la parte interna blanca.

Poner el azúcar con las pieles de naranja en el vaso del Thermomix seco, pulverizar 10 seg. a vel. 5 a 10. Reservar en un cuenco.

Poner en el vaso 500 gr. de agua y poner los trozos de calabaza en el recipiente varoma, programar 15 min. a temperatura varoma y velocidad 1 (si quieres ahorrar éste paso o tardar menos tiempo, puedes poner los trozos de calabaza en una bolsa de asar o recipiente de microondas y cocinar la calabaza durante unos 10 minutos a máxima potencia)

Una vez que tenemos la calabaza cocinada, dejamos que se enfríe un poco, ponemos en el vaso del Thermomix la pulpa de la calabaza sin agua, la leche, el zumo de naranja, el azúcar que tenemos reservado, la maicena, los huevos y mezclamos 30 segundos a vel. 5.

Caramelizar un molde de aluminio y verter la mezcla, tapar el molde con papel de aluminio.

Poner un litro de agua en el vaso del Thermomix, colocar el varoma en su sitio y poner el molde dentro de el recipiente varoma (cuidando de que los agujeros por los que sale el vapor no queden tapados), programar 60 min. temperatura varoma y velocidad 1.

O bien, poner en el horno el molde al baño maría, y cocinar a  180º durante unos 40 min. o hasta que esté cuajado, dependerá bastante del horno y el tiempo que tarde en alcanzar los 180º


Rallar la peladura de la naranja sin llegar a la parte blanca y reservar en un cuenco.

Exprimir el zumo de la naranja y reservar.

Cocinar la calabaza en dados, para ello meter los trozos en una bolsa de asar o recipiente apto para microondas y cocinar unos 10 minutos a máxima potencia, hasta que esté blanda. Dejar que se enfríe un poco antes de hacer la mezcla.

Batir con la batidora la calabaza junto con los huevos, la maicena, la leche, el azúcar, el zumo de la naranja y su ralladura y los huevos. Debe quedar una mezcla cremosa y lisa.

Caramelizar un molde de aluminio y verter la mezcla, tapar el molde con papel de aluminio.

Poner el molde en el horno al baño maría y cocinar a  180º durante unos 40 min. o hasta que esté cuajado, dependerá bastante del horno y el tiempo que tarde en alcanzar los 180º





ENSALADA DE TRIGO CON VERDURAS EN MINIATURA DE ALMERÍA














El trigo para ensalada es un gran descubrimiento para mí, ya que nunca lo había utilizado tal cual cocido para acompañar platos, y ha resultado un acompañamiento ideal, su textura es muy suave y el sabor, pues ya podéis imaginar, el trigo es como tomar pan con los vegetales, es un sabor muy neutro, por lo que acepta muy bien cualquier aliño que le pongamos.

En ésta ocasión la ensalada lleva productos muy mediterráneos, un buen Aove como es La Solana2 que además se elabora en mi tierra, Almería, y que es uno de los mejores aoves de España, avalado con muchos premios a nivel nacional e internacional.

Los tomates cherrys, acompañan perfectamente éste tipo de ensaladas, ya que no sueltan nada de agua y quedan muy crujientes, otro producto abanderado de la agricultura almeriense, por otro lado, los pepinillos mini, otro "top" de la agricultura almeriense que ya se puede ver en casi todos los supermercados, unos pepinos que son puro frescor y que crujen al morderlos de una manera muy agradable.

Las aceitunas negras, otro producto tan nuestro, tan mediterráneo, tan ricas...éstas concretamente, son pura manteca, muy aromáticas, son ideales para las ensaladas, ya que le dan mucho contraste a los sabores y complementan perfectamente.

Cebolla tierna, como no? una ensalada con una cebolla que esté dulce y tierna, es todo un acierto, y yo he utilizado cebolla morada, que además da un toque de color y contraste maravilloso.

Y un pimiento sweet o mini de color naranja?, es tan dulce y tan crujiente, que le va de maravilla, éste pimiento, también es un abanderado de la agricultura almeriense, son tiernos y dulces, ideales para tomar en crudo.

Y por último, el queso feta, no es imprescindible poner queso en una ensalada, por supuesto que es prescindible, pero ésta ensalada tan potente, necesitaba un complemento a su altura, así que unos dados de queso feta era lo que me pedía la ensalada y se lo puse, aunque le habría ido maravillosamente bien un queso de cabra, como podéis ver, todos sabores potentes, porque yo quería una ensalada como plato único, potente y sabroso.




160 gr. de trigo seco (de venta hidratado y limpio en los supermercados)
300 ml. de agua o caldo de verduras para cocer el trigo
dos pepinillos mini
2 pimientos sweet de colores o pimiento italiano rojo (Angelo)
100 gr. de queso feta en dados
15 unidades de aceitunas negras de Aragón
1/2 cebolla morada
un puñado de tomates cherrys
sal y Aove La Solana


Poner el caldo o agua a calentar y cuando llegue a hervir, añadir el trigo y un poco de sal. Cocinar unos 10 min. hasta que esté tierno. 

Trocear la cebolla en tiras finas, partir los tomates cherrys por la mitad, cortar en rodajas los pepinillos, trocear en tiras los pimientos dulces.

Escurrir el trigo del caldo, dejar que se quede templado y mezclar con los ingredientes de la ensalada, y añadir un buen chorro de Aove La Solana2 por encima, rectificar de sal y servir.




POLLO EN SALSA CON ESPECIAS Y COUS COUS


Esta receta es uno de esos guisos que no quieres que se acaben, un guiso que está aún mas rico si lo dejas para el día siguiente (si queda algo,  claro!!!) cosa que es bastante difícil, porque es tan rico, tan aromático, que pensarás que no estás comiendo pollo.

Este plato es ideal para los que gustamos de comidas con sabores diferentes, con matices desconocidos y cada bocado es preludio de una explosión de sabor que no deja indiferente.

La intensidad del guiso tendremos que controlarla con las especias, pero el dulzón de la miel y el limón contrarresta la potencia, y el cous -cous, lo acompaña a la perfección para dar el toque más neutro.







un puñado de pasas sin semillas
una ramita de jenjibre fresco
una pizca de cilantro en grano
media cucharadita de comino 
una guindilla
una cucharada de pimienta
sal
2 ajos
1 puerro
una cebolla
un pollo troceado
500 ml. de caldo de pollo o de cocido ( o una pastilla de caldo)
una cucharada de miel de caña
un puñado de aceitunas negras
cilantro fresco 
un limón y su ralladura
100 gr. de aceite de oliva

Para el cous-cous

500 gr. de cous-cous
un puñado de almendras fritas o variado de frutos secos
un chorrito de aceite de oliva virgen extra
sal
el zumo de medio limón
cilantro fresco



Trocear la cebolla, los ajos y el puerro.

Poner un fondo de aceite en la olla exprés y sofreír a fuego bajo hasta que estén blandos, añadir el pollo y sofreír por la parte exterior, remover con cuidado para que no se nos queme la cebolla, añadir las especias, la sal y el caldo.

Tapar la olla exprés y poner a fuego medio, cocinar durante unos 15 min. una vez que la olla esté echando vapor. (es tiempo orientativo pues dependerá del tamaño de los trozos de pollo)

Poner en una cacerola el cous-cous y añadir la misma cantidad de agua caliente, dejar hervir unos minutos y apagar, retirar del calor y añadir la sal, el aceite, el zumo de medio limón y los frutos secos. Remover y reservar.

Una vez cocinado el pollo, añadir las aceitunas, la miel, la peladura de limón y su jugo. Remover.

Servir el pollo acompañado de un poco del cous-cous, y poner cilantro fresco picado.






***En ésta ocasión como hice mucha cantidad de pollo, lo cociné en la cazuela, pero las otras preparaciones las hice en Thermomix.

***Las especias, las compro en grano para que queden mas aromáticas, y las trituré en Thermomix con el vaso seco, especias y la sal que lleva el plato, triturar 10 seg. vel. 7-10.

***La picada de cebolla, ajos y puerro los hago 5 seg. a vel. 5, añadir luego el aceite y programar para sofreír 8 min. 120 º a vel. 1, y luego añadir un poco del caldo para triturar, así la salsa sale más espesa.

***Esta receta la probaré seguro con cordero, seguramente saldrá para chuparse los dedos.

TARTA DE QUESO Y SALSA DE CARAMELO SALADO





Otra tarta de queso para mi índice de tartas...

Una tarta de queso en mi casa es un éxito asegurado, pues mi familia disfruta del sabor del queso, y de la textura de éstas tartas, además, en ésta ocasión, a la base tradicional, le he añadido una cobertura muy potente, una crema de caramelo salado, una crema muy intensa y que complementa a la perfección el sabor del queso.




Para la base
150 gr. de galletas digestive
30 gr. de galletas lotus (galletas de caramelo)
80 gr. de mantequilla fundida

Para la tarta
900 gr. de queso crema (tipo philadelphia)
250 gr. de yogur griego (o creme fraiche)
el zumo de medio limón
3 huevos
250 gr. de azúcar
una cucharada sopera de esencia de vainilla

Para la cobertura de caramelo salado
200 gr. de azúcar
200 ml. de nata para montar
2 cucharadas de agua
20 gr. de mantequilla
1/2 cta. de sal maldón (o sal común)


Precalentar el horno a 180º

Forrar con papel de horno, un molde desmontable redondo de 23 cm. por la base y por los laterales, pillando el papel con el molde para que no se mueva.

Preparación de la Base
Poner en el vaso seco, las galletas y triturar 20 seg. a vel. 5-10, añadir la mantequilla fundida y repetir la operación a vel. 6 durante unos 10 seg. terminar de integrar con la espátula y verter sobre el molde desmontable.

Poner el molde en el frigorífico para que se endurezca la base.

Preparación de la tarta
Sin lavar el vaso del Thermomix, añadir el queso crema, los yogures, el zumo de limón, la esencia de vainilla y el azúcar. Mezclar 20 seg. a vel. 6, abrir el vaso, empujar la mezcla hacia las cuchillas y cerrar de nuevo la tapa. Volver a poner sin tiempo a vel. 3 e ir añadiendo los huevos de uno en uno, no añadir el siguientes hasta que veamos desaparecer el anterior. Parar una vez que todos los huevos estén integrados.

Volcar la crema sobre la base de galleta y meter en el horno en la parte central, al lado de la tarta poner un cuenco con agua para que se evapore durante la cocción y quede la tarta mas jugosa o bien poner la tarta en la rejilla del horno a la mitad de éste y verter uno o dos vasos de agua en otra bandeja de horno que dejaremos en la parte baja.

Hornear unos 40 min., abrir un poco la puerta del horno y dejar que se enfríe poco a poco para que no se raje la superficie.

Refrigerar la tarta una vez que pierda el calor del horno. 

Preparación de la salsa caramelo salado 
***El caramelo salado habrá que elaborarlo en una cazuela, ya que el Thermomix no llega a la temperatura adecuada para que funda el caramelo (excepto si se utiliza azúcar invertida)

Calentar la nata en un cazo o en el microondas sin que llegue a hervir.

Para hacer la salsa de caramelo salado, pondremos los 200 gr. de azúcar en una cazuela pequeña de bordes altos, poner al fuego y añadir el agua, dejar que se cocine sin remover a fuego medio alto, no tocar el azúcar hasta que empiece a dorarse por el centro, entonces mezclar un poco y dejar que se dore por igual todo el azúcar (no dejar que se ponga muy oscuro pues amarga), añadir la mantequilla y la nata caliente poco a poco y con mucho cuidado, ya que puede salpicar y añadir la sal, remover brevemente y apartar del calor.

 Servir fría y justo antes de poner a la mesa, verter por encima la salsa de caramelo salado.


Precalentar el horno a 180º

Forrar con papel de horno, un molde desmontable redondo de 23 cm. por la base y por los laterales, pillando el papel con el molde para que no se mueva.

Preparación de la Base
Triturar las galletas con una procesadora o a mano (se meten en una bolsa de plástico y se golpean hasta que estén completamente rotas), fundir la mantequilla en el microondas y mezclar bien (si es necesario porque no se mojan bien, añadir un poco mas de mantequilla o leche), cubrir con la galleta molida la base desmontable.

Poner el molde en el frigorífico para que se endurezca la base.

Preparación de la tarta
En un bol grande con la boca ancha, poner el queso crema, los yogures, el azúcar, la vainilla y mezclar con unas varillas hasta obtener una crema más líquida y cremosa, añadir los huevos de uno en uno mezclando, sin batir para no meter aire en la mezcla.

Volcar la crema sobre la base de galleta y meter en el horno en la parte central, al lado de la tarta poner un cuenco con agua para que se evapore durante la cocción y quede la tarta mas jugosa.

Hornear unos 40 min., abrir un poco la puerta del horno y dejar que se enfríe poco a poco para que no se raje la superficie.

Refrigerar la tarta una vez que pierda el calor del horno.

Preparación del caramelo salado 
Calentar la nata en un cazo o en el microondas sin que llegue a hervir.

Para hacer la salsa de caramelo salado, pondremos los 200 gr. de azúcar en una cazuela pequeña de bordes altos, poner al fuego y añadir el agua, dejar que se cocine sin remover a fuego medio alto, no tocar el azúcar hasta que empiece a dorarse por el centro, entonces mezclar un poco y dejar que se dore por igual todo el azúcar (no dejar que se ponga muy oscuro pues amarga), añadir la mantequilla y la nata caliente poco a poco y con mucho cuidado, ya que puede salpicar y añadir la sal, remover brevemente y apartar del calor.





***Tengo que hacer una observación respecto al aspecto de ésta tarta, y es que se ve arrugada y algo agrietada, eso no influye en el sabor pero si a la vista, ya que quedan mas bonitas si los laterales son más lisos, ésto se produce por un exceso de batido o por exceso de calor, las dos cosas, hacen que el pastel se infle demasiado rápido y cuando termina la cocción y baja la temperatura, se queda "chuchurrío"😛

RILLETES DE PATO ( RECETA CON THERMOMIX Y TRADICIONAL)


Hoy vamos a aprender a hacer un plato gourmet, algo que es muy común en la cocina francesa y que es bastante desconocido en España, excepto en algún restaurante que lo pueden poner como algo exclusivo y precio prohibitivo.

Hay platos que no se olvidan nunca o que marcan algún viaje, alguna celebración o comida en ese restaurante que no se te olvida, sobre todo, si pruebas manjares hasta ahora desconocidos o te atienden super bien, yo normalmente, los recuerdo por los manjares, jejej y en Francia el gran descubrimiento fueron los rilletes, ohhh!!! que cosa más rica!!!

Un tiempo después, los volví a tomar en casa de mi amiga Begoña, una enamorada de la cocina (iba a poner francesa, pero es que está enamorada de la comida inglesa, italiana, americana, española, jejeje, es una enamorada de la cocina), bueno, pues allí volví a probar los rilletes, y con su receta los he hecho yo, sorprendiendome de lo fácil que es hacerlos y lo deliciosos que quedan.

Esta es su receta Rilletes de Pato, que podéis ver en su blog, además de un montón de recetas para chuparse los dedos.













dos muslos de pato confitados (yo he utilizado de la marca Martiko, porque tiene mas grasa)
100 ml. de vino blanco
50 gr. de brandy
dos dientes de ajo
sal, pimienta negra, tomillo, cuatro especias
grasa de oca


Poner en una cazuela los muslos de pato con toda su grasa, añadir el vino y el brandy, los dos dientes de ajo sin pelar y las especias.

Calentar a fuego bajo medio durante hora y media a dos horas, el tiempo que necesite la carne de los muslos para despegarse del hueso, tiene que estar muy tierna.

Colar la grasa a un bol y dejar los huesos y la carne en un plato hasta que se enfríen para poder manipular, una vez frío, sacar los huesos y desmigar la carne.

Poner los rilletes en un bote de cristal con cierre hermético y cubrir con la grasa reservada. Cuando se enfríe la grasa hará una capa blanca sobre la carne y ésta hará de conservante.

Si cuando embotamos los rilletes cuando se han enfriado por complelto, es posible que la grasa se haya endurecido y puesto blanca, para cubrir los botes, tendremos en ese caso, que calentarla un poco en el microondas para que se ablande y poder distribuir encima de los rilletes.

Si la grasa que tenemos reservada no es suficiente, fundir un poco de grasa de oca y cubrir con ésta la carne.

Servir sobre tostas de pan crujiente o poner en un cuenco en la mesa para que se sirvan los comensales.



Poner en el vaso del Thermomix los muslos de pato con toda su grasa, añadir el vino y el brandy, los dos dientes de ajo sin pelar y las especias.

Programar 60 minutos a 90º y velocidad cuchara. Si la carne no se despega del hueso, programar otros 10 minutos mas a la misma velocidad y temperatura.

Volcar el contenido a un colador grande para filtrar la grasa (se puede hacer con el cestillo) poniendo un bol debajo para recoger toda la grasa.

 Dejar los huesos y la carne en el cestillo hasta que se enfríen para poder manipular, una vez frío, sacar los huesos y desmigar la carne.

Poner los rilletes en un bote de cristal con cierre hermético y cubrir con la grasa reservada. Cuando se enfríe la grasa hará una capa blanca sobre la carne y ésta hará de conservante.

Si cuando embotamos los rilletes cuando se han enfriado por complelto, es posible que la grasa se haya endurecido y puesto blanca, para cubrir los botes, tendremos en ese caso, que calentarla un poco en el microondas para que se ablande y poder distribuir encima de los rilletes.

Si la grasa que tenemos reservada no es suficiente, fundir un poco de grasa de oca y cubrir con ésta la carne.


Servir sobre tostas de pan crujiente o poner en un cuenco en la mesa para que se sirvan los comensales.





CREMA DE QUESO DE CABRA Y NUECES (THERMOMIX Y TRADICIONAL)

Esta crema de queso es ideal para aperitivos, se hace en un momento y queda riquísima, sobre todo si os gusta el queso de cabra cremoso, que es un queso bastante especial de sabor y textura y, por regla general, o lo odias, o lo amas.

Hace un tiempo, encontrar queso de cabra fresco en los lineales de las grandes superficies, era bastante complicado, el queso de cabra que se consumía, era de procedencia muy casera, era queso de elaboración artesanal y solía venderse curado o fresco para curar en casa.

Cuando yo era pequeña, el pastor del pueblo nos regalaba un queso de cabra de vez en cuando, como pago por que sus animales comieran en nuestro terreno, era un queso que hacían ellos mismos en su casa, a mí me encantaba crudo, recién hecho, aunque solía ser chicloso, pero casi nunca lo comíamos recién hecho, siempre se dejaba en aceite de oliva y se tomaba cuando estaba oscuro y empezando a picar en el paladar, un auténtico manjar que llegó a su fin, cuando empezó a controlarse por sanidad, ya que era peligroso para nuestra salud, el consumo de quesos crudos y sin ningún tipo de control sanitario.

Hoy en día, se ha extendido el consumo de queso fresco de cabra, ahora más que nunca se ha extendido su consumo, o al menos así me lo parece a mí, ya que ahora encuentro muchos quesos de cabra en diferentes formatos, ya sea crudo, curado o en forma de rulo, creo que está de moda.

El queso que he utilizado para ésta receta es un queso muy cremoso, con forma de rulo, un queso que aquí antes no se había consumido nunca y que ahora es de uso muy frecuente en restauración y de ahí, a las nuestras cocinas, por lo que ya se puede encontrar en casi cualquier supermercado.










un rulo de cabra cremoso de 200 gr.
120 gr. de queso cremoso tipo philadelphia
80 gr. de leche o nata
50 gr. de nueces
opcional: sal

Para servir

Panecillos crujientes
mermelada (de cebolla, de tomate o chutney de tomate)



Poner en un cuenco apto para la batidora los quesos a temperatura ambiente, triturar y añadir un poco de leche o nata hasta obtener una textura cremosa y ligera para untar.

Trocear las nueces y añadir a la mezcla, remover bien para que se unifique todo el queso. Poner en un bol hermético.

Guardar en el frigorífico hasta el momento de servir.

Untar tostadas de pan crujiente con la crema de queso y poner un poco de la mermelada o chutney elegido.


Con el vaso limpio y seco, poner las nueces y trocear 5 seg. a vel. 5. Sacar a un bol y reservar la mezcla. 

Sin lavar el vaso de haber picado las nueces, añadir el queso cremoso, el rulo de cabra y la leche o nata. Triturar 30 seg. a vel. 4 , si quedara algo sin triturar, bajar el queso hacia las cuchillas con la espátula y repetir el triturado.

Añadir a la mezcla las nueces troceadas y remover 5 seg. a vel. 5.

Verter en un bol y guardar en el frigorífico hasta el momento de servir.

Untar tostadas de pan crujiente con la crema de queso y poner un poco de la mermelada o chutney elegido.

COMO HACER PASTELA MORUNA (CON THERMOMIX Y TRADICIONAL)



Esta receta es típica de Granada y la primera vez que la probé fué de manos de mi amiga Ana María, del blog Cocinando entre Olivos, una experta en los platos típicos de Granada y Jaén.

La mezcla de ingredientes de la pastela moruna es espectacular para alguien como a mí, que me gustan tanto los contrastes de sabores; es aromática, dulce y salada a la vez y los frutos secos combinados con las pasas....bueno...que decir? es realmente deliciosa.

La pastela moruna es un pastel salado de pollo con especias, frutos secos y pasas, es de origen árabe y según Wikipedia es un pastel que se hace con pollo o aves y especias; he estado mirando recetas en muchos blogs y he visto muchas versiones sobre los ingredientes que lleva, sobre todo en las especias utilizadas, éstos cambios en las especias pueden producir variaciones muy importantes en el sabor, pero es bueno experimentar con ellas, así podemos encontrar varios sabores diferentes y elegir la mezcla a nuestro gusto.

Para ésta receta me he basado en la receta de Ana y la he hecho ya varias veces, he cambiado las especias y además la he probado a cocinar con Thermomix, con un estupendo resultado, mucho más rápida que a mano.

Me he permitido unas licencias sobre la receta original y es que no he usado vino, así que he remojado las pasas en el agua de azahar y además he añadido almendras laminadas para la decoración final.

Yo la he puesto en hojaldre, pero también se puede poner en masa filo, poniendo sucesivas capas y queda espectacular tan crujiente por fuera y tan cremosa y aromática por dentro.









500 gr. de pechuga de pollo en trozos *** (podríamos utilizar restos de pollo del cocido)
300 gr. de cebolla (unas dos cebollas gordas)
50 gr. de tomate frito casero
1 ramita de canela
diez clavos de olor
dos cucharaditas de agua de azahar
50 gr. de piñones 
50 gr. de pasas sin semillas
una cucharadita de sal
 hojaldre (un paquete de dos láminas)***
azúcar glacé para adornar 
almendras laminadas para decorar
1/2 cucharadita de canela en polvo


Poner a remojo las pasas en el agua de azahar.

Poner el pollo en una cacerola con los clavos de olor, la rama de canela y una cebolla.Cubrir con agua y cocer hasta que esté tierno.

Cuando el pollo esté cocido sacar éste a un bol junto con la cebolla, retirar los clavos y trocear bien. Reservar.

Calentar el horno a 200º , sacar la bandeja grande y forrar con papel de hornear.

Poner el aceite de oliva en una cacerola y sofreír el resto de las cebollas troceadas, sofreír a fuego medio bajo con un poco de sal, debe quedar jugosa y blanda. Añadir los piñones y dar una vuelta en el aceite para que se cocinen ligeramente.

Añadir el pollo y la cebolla cocidas, las pasas con el agua de azahar de remojo y el tomate frito, cocinar todo junto para que se mezclen los sabores y la esté bien integrados todos los ingredientes.

Extender la lámina de hojaldre y rellenar con la farsa de pollo, dejar los bordes libres para luego poder cerrarla. 

Poner la otra capa de hojaldre sobre el relleno y cerrar con cuidado los laterales.
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Hornear de 15 a 20 minutos la pastela.

Mientras que se hornea la pastela, saltear las almendras laminadas en una sartén sin aceite, con mucho cuidado y removiendo constantemente para que no se quemen.

Sacar del horno, dejar templar y poner por encima las almendras laminadas, el azúcar glacé y la canela molida.



Poner a remojo las pasas en el agua de azahar.

Poner el pollo en una cacerola con los clavos de olor, la rama de canela y una cebolla. Cubrir con agua y cocer hasta que esté tierno.

Mientras que el pollo se cuece, poner el aceite de oliva en el vaso del Thermomix y añadir el resto de las cebollas cortadas en trozos grandes. Trocear 4 seg. vel. 4. Programar 10 min. temperatura 120º vel. 1

Calentar el horno a 200º , sacar la bandeja grande y forrar con papel de hornear.

Cuando el sofrito esté hecho, sacar el pollo del agua de cocción y la cebolla cocida, añadir al vaso del Thermomix, añadir el tomate frito, los piñones, las pasas con el agua de azahar  y programar 5 min. 120º velocidad cuchara para integrar la mezcla con el sofrito.

Extender la lámina de hojaldre y rellenar con la farsa de pollo, dejar los bordes libres para luego poder cerrarla. 

Poner la otra capa de hojaldre sobre el relleno y cerrar con cuidado los laterales.

Hornear de 15 a 20 minutos la pastela.

Mientras que se hornea la pastela, saltear las almendras laminadas en una sartén sin aceite, con mucho cuidado y removiendo constantemente para que no se quemen.

Sacar del horno, dejar templar y poner por encima las almendras laminadas, el azúcar glacé y la canela molida.




*** Hay otra opción para hacerla con Thermomix sin tener que cocer el pollo en una olla, para ello, primero hacemos el sofrito de la cebolla y luego añadiremos el pollo con la cebolla cruda, agua hasta cubrir y cocinar unos 20 minutos a 120º que será suficiente para que el pollo esté tierno, retirar el agua sobrante y luego solo habrá que añadir los piñones, las pasas y el tomate frito, remover unos 5 min. a 120º para que se mezcle el conjunto. (solo hay que tener en cuenta un pequeño pero importante detalle, no podríamos utilizar el clavo en grano, sería mejor utilizar un poco de clavo molido y la rama de canela también molida)

***Si queréis utilizar ésta opción, y no tenéis ni clavo ni canela molida: Solo habría que pulverizar los clavos de olor y la rama de canela, para eso, nuestra Thermomix es una gran ayuda, tendría que estar el vaso seco, añadir los clavos, la canela y la sal (para ayudar a la trituración) y programar 20 seg. a vel. 5 a 10 


AJOBLANCO DE COCO (CON THERMOMIX Y TRADICIONAL)


Noy hay nada tan refrescante para aperitivo como un ajoblanco, es un aperitivo o entrante contundente, abre el apetito y a la vez lo cierra, jejeje, porque éste gazpacho es un alimento muy nutritivo, sus ingredientes básicos: almendras, pan y aceite, son bastante nutritivos y además al estar la leche de coco añadida, el aporte calórico es muy importante.

El ajoblanco de coco, es primo hermano del auténtico ajoblanco, éste, el original, es una sopa a base de almendras, aceite, ajo, vinagre, sal  y pan blanco, éste gazpacho es muy típico en la parte oriental de Andalucía, dónde las almendras antiguamente eran abundantes y había en cada casa, era un plato barato y fácil de hacer, que fresquito en verano, constituía un alimento muy nutritivo.

Si queréis ver la receta del Ajoblanco habitual de mi casa, es ésta: Ajoblanco de Almería con almendras frescas y además en mi casa, también era habitual tomar otro gazpacho blanco, de sabor muy parecido al auténtico ajoblanco, pero que no lleva almendras, quizá por abaratar el plato, pero que está igual de bueno, y fresquito es todo un lujo Falso ajoblanco 

Esta receta en la que se aporta la leche de coco al ajoblanco, me llego a través de Yolanda, la creadora del blog Cocido de Sopa  y cuando lo ví en su blog, no me pude resistir, tenía que probarlo si o si, y como siempre tengo alguna lata de leche de coco en la despensa, pues inmediatamente lo probé, ella advertía que era un sabor particular y que (o se odia o se ama) jejeje, y yo lo voy a amar de aquí en adelante, eso si, yo advierto que es empalagoso, así que hay que servirlo en pequeñas cantidades.

Este aperitivo es ideal para servir en vasitos pequeños, muy frío, con algún acompañamiento que sea de una textura totalmente diferente, algo que haga constraste de sabor y textura es ideal, yo lo he servido con unos trocitos de ahumados y perlas de wasabi, pero queda bien también con dados de pan frito, cebolla frita, unos pepinillos, anchoas o unas almendras tostadas.

También hay posibilidad de hacerlo más denso, cambiando el porcentaje de pan y agua, entonces se puede utilizar para untar tostas a las que luego podemos poner muchos alimentos diferentes, ya que el sabor de éste ajoblanco combina bien.








150 gr. de almendras crudas peladas
100 gr. de pan blanco
20 gr. de vinagre suave
400 ml. de leche de coco
75 gr. de aceite de oliva virgen extra (sabor suave)
2 dientes de ajo
una cucharadita de sal
(agua hasta obtener la consistencia deseada si lo hacemos líquido)

Para acompañar 

Trocitos de mojama
Perlas de wasabi Pescaviar




Poner todos los ingredientes del ajoblanco en el vaso del Thermomix, triturar 15 segundos a velocidad 5 y subir otros 20 segundos mas hasta velocidad 10. Comprobar que está bien triturado y si no lo estuviese, volver a triturar unos segundos mas a velocidad 10.

Poner de nuevo el Thermomix a velocidad 6 sin programar tiempo, y  con el cubilete puesto añadir el aceite por el bocal, poco a poco para que emulsione la mezcla. Rectificar de sal y de vinagre si fuera necesario.

Este crema estará espesa, por lo que si optamos por la versión líquida para beber, habrá que añadir agua hasta obtener la cremosidad deseada y triturar de nuevo a velocidad 7 con cubilete puesto.

Trocear la mojama en dados muy pequeños (con el vaso del Thermomix limpio y seco, 6 segundos a vel. 5) y repetir si no está a nuestro gusto.

Poner el ajoblanco en el frigorífico hasta el momento de servir para que esté bien frío.

Poner una porción de ajoblanco en cada vaso y adornar con la mojama y las perlas de wasabi.





Poner todos los ingredientes del ajoblanco en un vaso de batidora (que sea grande) dejar un ratito en reposo para que se ablande el pan y triturar hasta que esté la mezcla cremosa, cuando ya esté fina la textura, comenzar a echar el aceite en hilo mientras que trituramos, agregar un poco de agua hasta obtener la textura deseada y corregir de sal y vinagre si fuera necesario.

Poner el ajoblanco en el frigorífico hasta el momento de servir para que esté bien frío.

Poner una porción de ajoblanco en cada vaso y adornar con la mojama y las perlas de wasabi.