LAYER CAKE DE CHOCOLATE RELLENO DE CREMA Y TOFFEE SALADO




Me apasiona hacer grandes tartas, me encanta hacer tartas para los eventos familiares, sobre todo cuando son para la familia, en éste caso era para  mi madre, que además cumplía 90 años, edad nada desdeñable, ojalá llegara yo a esa edad y con su cabeza y sus ganas de hacer cosas. La ocasión se merecía una tarta casera, para compartir con toda la familia éste día tan bonito y así fue, le gustó muchísimo y al resto de la familia creo que también, porque la comimos entera y eso que el almuerzo no fue muy liviano, vaya que no, porque en mi casa se suelen celebrar los acontecimientos con un clásico de las celebraciones de mi pueblo,  choto frito con ajos, un manjar que llena muchísimo pues además se acompaña con patatas a lo pobre.

Esta tarta es laboriosa, pero no os asustéis es sencilla, yo suelo hacer los bizcochos un día, guardar en film transparente y al día siguiente, elaboro los rellenos y la termino, la guardo en el frigorífico sin decorar para que se una todo bien y se compacte, y como suelo trasladarla, me llevo la decoración en una manga pastelera y la termino de decorar justo antes de consumirla.






Para los bizcochos de chocolate (3 bizcochos de 18 cm)

60 gr. de mantequilla
250 gr. de azúcar
1/2 sobre de levadura química
un pellizco de sal
80 gr. de cacao puro en polvo sin azúcar
180 gr. de harina de repostería
8 huevos grandes
una cucharadita de esencia de vainilla

Para el toffee salado

100 gr. de mantequilla
100 gr. de azúcar moreno
100 gr. de nata
20 gr. de caramelo liquido (puede ser comercial)
1 cucharadita de zumo de limón
1 cucharadita rasa de sal

Para el relleno de crema de queso

500 gr. de nata para montar (yo uso nata vegetal)
250 gr. de queso crema (tipo philadelphia)
una cucharadita de esencia de vainilla
120 gr. de azúcar glacé (porque la nata vegetal ya está azucarada, si es nata normal, poner algo mas de azúcar al gusto)

Para decorar

Un puñado de galletas lotus (galletas de caramelo salado)
Un puñado de galletas oreo con relleno blanco
Yo utilicé mini caramelos de toffee y almendras garrapiñadas
300 gr. de nata vegetal
50 gr. de queso crema
75 gr. de azúcar glacé



Para hacer los bizcochos

Precalentar el horno a 180º

Preparar tres moldes desmontables de 18 cm. se pueden enmantequillar, poner papel de horno en la base o poner spray desmoldante en todo el contorno.

Poner en el vaso del Tmx la mantequilla en trozos y calentar 4 min. a 70º y vel. 1. Una vez fundida, retirar a un bol y reservar.

Sin lavar el Tmx, poner la mariposa en las cuchillas y añadir el azúcar, la esencia de vainilla y los huevos. Programar 9 min. 37º vel. 4, una vez terminado el tiempo, volver a programar 3 min. velocidad 4 sin temperatura, y añadir la mantequilla reservada en hilo por el bocal de la tapa.

Quitar la tapa del vaso y añadir la harina, la levadura, el cacao en polvo y la sal. Programar para mezclar 5 seg. vel. 3. Retirar la mariposa y terminar de mezclar con la espátula.

Verter la mezcla repartiéndola en los tres moldes a partes iguales.

Meter en el horno durante unos 25 a 30 minutos.

Pasado el tiempo de horneado, sacar del horno y dejar enfriar antes de desmoldar.

Desmoldar una vez fríos, y cortar si tuviera copete, hasta dejar planos y del mismo tamaño.

Para hacer la crema de queso con oreos

Poner la mariposa en el vaso.

Añadir todos los ingredientes de la crema excepto las galletas y programar a vel. 3 1/2 sin tiempo, al principio dejar el cubilete puesto, pero luego quitar para comprobar la consistencia, cuando esté dura y consistente, parar el tmx, quitar la mariposa y meter en el frigorífico.

Para la nata montada de la decoración

Sin lavar el vaso después de la crema de queso, poner la nata, el queso crema y el azúcar y montar a velocidad 3 1/2 hasta que esté dura y cremosa.

Para hacer el toffee salado

Poner en el vaso del Tmx el azúcar moreno, la mantequilla, la nata, el caramelo líquido, el zumo de limón y la sal.

Sin poner el cubilete, programar 10 min. /varoma/vel. 2

Poner en un bote hermético y reservar hasta su uso.

Montaje de la tarta

Poner un poco de crema en la base o plato que vamos a utilizar para poner la tarta, este hará que se fije el primer bizcocho al plato y no se mueva. Poner el primer bizcocho, poner un aro de montar pasteles o un aro de acetato, untar con una capa generosa de toffee salado por encima, poner una buena capa de la mezcla de queso crema, y unas cuantas galletas troceadas a grosso modo, poner otro bizcocho y repetir los rellenos y así hasta terminar de montar los tres bizcochos.

Meter en el frigorífico durante un rato, sacar, retirar el acetato o aro y untar con una capa de crema de queso montada, volver al frigorífico otra vez y repetir otra vez untando de nuevo queso crema (podemos cubrirlo por completo o dejarlo así como lo he puesto yo, que se ven los bizcochos).

Para decorar poner la nata en una manga pastelera con boquilla rizada y decorar la superficie del pastel y  el contorno de la base de la tarta.

Terminar la decoración poniendo hilitos de toffee salado por encima y las galletas que tenemos reservadas para la decoración.


Para hacer los bizcochos

Precalentar el horno a 180º

Preparar tres moldes desmontables de 18 cm. se pueden enmantequillar, poner papel de horno en la base o poner spray desmoldante en todo el contorno.

Poner en un cuenco la mantequilla en trozos y colocar al baño maría para que se disuelva, retirar a un bol y reservar.

Sin lavar el bol y al baño maría, batir los huevos, la esencia de vainilla con el azúcar hasta que blanqueen y añadir poco a poco la mantequilla fundida.

Tamizar la harina, la levadura, el cacao en polvo y la sal.

Añadir a la mezcla de huevos y remover bien con varillas hasta que se mezcle.

Verter la mezcla repartiéndola en los tres moldes a partes iguales.

Meter en el horno durante unos 25 a 30 minutos.

Pasado el tiempo de horneado, sacar del horno y dejar enfriar antes de desmoldar.

Desmoldar una vez fríos, y cortar si tuviera copete, hasta dejar planos y del mismo tamaño.

Para hacer la crema de queso con oreos

Montar en un procesador la nata, el queso crema, la esencia de vainilla y el azúcar hasta que esté la mezcla dura y tersa.

Para la nata montada de la decoración.

Montar en un procesador la nata, el queso crema y el azúcar hasta que esté cremosa.

Para hacer el toffee salado

Poner todos los ingredientes en un cacito al fuego y cocinar a fuego bajo removiendo de vez en cuando hasta que la mezcla esté espesa y brillante.

Montaje de la tarta

Poner un poco de crema en la base o plato que vamos a utilizar para poner la tarta, este hará que se fije el primer bizcocho al plato y no se mueva. Poner el primer bizcocho, poner un aro de montar pasteles o un aro de acetato, untar con una capa generosa de toffee salado por encima, poner una buena capa de la mezcla de queso crema, y unas cuantas galletas troceadas a grosso modo, poner otro bizcocho y repetir los rellenos y así hasta terminar de montar los tres bizcochos.

Meter en el frigorífico durante un rato, sacar, retirar el acetato o aro y untar con una capa de crema de queso montada, volver al frigorífico otra vez y repetir otra vez untando de nuevo queso crema (podemos cubrirlo por completo o dejarlo así como lo he puesto yo, que se ven los bizcochos).

Para decorar poner la nata en una manga pastelera con boquilla rizada y decorar la superficie del pastel y  el contorno de la base de la tarta.

Terminar la decoración poniendo hilitos de toffee salado por encima y las galletas que tenemos reservadas para la decoración.

SOBREHUSA DE HABAS TIERNAS





Los guisos con verduras son platos muy tradicionales, en cada pueblo hay un guiso típico que está basado en el cultivo que se acostumbre en el pueblo, son platos que se adaptan a lo que da la huerta y cada casa adapta esas verduras a sus gustos y necesidades.

Basicamente, los guisos llevan verduras variadas, en forma de sofrito y como base y luego, una buena cantidad de la verdura principal que le da la personalidad al guiso, un poco de jamón o chorizo (que nunca faltaba en las casas procedente de las matanzas) y algo principal y primordial en casi todos los guisos, las patatas, imprescindible para que el plato sea nutricionalmente completo, aunque en algunas casas, se utilizan fideos o arroz para completar los hidratos de carbono.

Las patatas son algo bastante importante en los guisos, traban el caldo, neutralizan los sabores y son una buena fuente de hidratos de carbono, por lo que el plato llena y alimenta, por eso hay que escoger unas buenas patatas, yo he utilizado las que me han mandado de Ibérica de Patatas, unas patatas nuevas de Málaga que ahora están en plena temporada, como las habas, aunque en mi pueblo ya casi han terminado, ya que en Almería las habas debido al clima, son muy tempranas y en cuanto empieza a hacer un poco de calor, se termina la cosecha.



1 kg. de habas tiernas (las semillas)
4 patatas medianas
4 huevos
1 cebolla
3 ajos
1 tomate maduro
200 gr. de jamón en trozos (puede usarse chorizo o también se puede hacer con bacalao)
perejil, pimienta negra y sal
3 rodajas de pan
100 gr. de almendras
aceite de oliva virgen extra


Poner un fondo de aceite de oliva en una cazuela, cuando esté caliente, añadir las rodajas de pan y freír ligeramente por los dos lados, retirar y reservar.

Freír en el mismo aceite las almendras y los ajos. Retirar y reservar.

Poner de nuevo un poco de aceite en la cazuela y sofreír a fuego bajo la cebolla troceada, el jamón en trocitos y añadir las patatas en trozos de guisar, remover para que se impregnen las patatas de los sabores y añadir el tomate troceado o triturado, la pimienta y la sal.

Cuando el sofrito pierda el agua, añadir las habas y remover un poco en el sofrito.

Añadir agua hasta cubrir bien el guiso, rectificar de sal y cocinar hasta que las patatas estén tiernas.

Mientras se hace el guiso, triturar el pan con las almendras y los ajos.

Una vez que las patatas están tiernas, añadir los huevos de uno en uno y la picada de almendras, cocinar hasta que el huevo esté cuajado (al menos la yema) y no mover para que no se rompa.

Servir cada plato con un huevo.



RILLETES DE CERDO (CON THERMOMIX Y ELABORACIÓN TRADICIONAL)










Este paté es un clásico de la cocina francesa, ellos bordan los patés y los rilletes, tanto de pato como de cerdo, resulta una forma estupenda de conservar la carne y además es un proceso relativamente barato, que da como resultado un plato de alta cocina, que normalmente podemos encontrar envasado como producto gourmet y que ya no tenéis excusa para hacerlo, es muy fácil y el resultado excepcional.

Yo con ésta receta copio a la reina de los patés, mi amiga Begoña del blog Las recetas de Marichu y las mías, que cuando la visitamos, nos prepara los más ricos patés, tartas de carne y otros muchos platos maravillosos, haciendonos disfrutar de lo lindo de su cocina, pero como yo soy más vaga, lo he preparado con Thermomix, pues quería probar el resultado cogiendo un atajo, y ha salido bien, jeje



700 gr. de carne de cerdo (secreto, aguja o jamón) cortada en dados y limpia de fibras
200 gr. de panceta de cerdo fresca cortada en dados
100 gr. de manteca de cerdo fresca
una cebolla grande
2 clavos de olor, una hoja de laurel, dos cucharadas de sal y pimienta negra molida
5 cucharadas soperas de vino blanco (unos 50 gr.)


Repasar la carne para quitar las fibras que tenga y quitar la corteza a la panceta.

Poner en una cazuela grande: la carne, la panceta, la manteca, el laurel, la sal y la pimienta negra.

Clavar los clavos de olor a la cebolla e introducir ésta junto al resto de ingredientes en la cazuela.

Cubrir con agua y cocinar unas dos horas a fuego lento, retirando la espuma que va soltando.

Una vez que esté tierna, retiramos la cebolla y añadir el vino blanco, dejar que hierva hasta que se evapore completamente el líquido, pero que aún esté jugoso, eso llevará otras dos horas.

Una vez cocinada y tierna, apartar la cazuela del fuego y dejar que se enfríe para poder manipular la carne.

Una vez que la carne esté fría, desmigar con dos tenedores hasta que las hebras de suelten por completo.

Se puede conservar muy bien en el frigorífico o ponerlo en un bote de cristal o molde y tapar con una capa de manteca fundida por encima, si optáis por el frigorífico, sacar a temperatura ambiente antes de tomarlo, ya que la manteca se endurece y queda más rico templado.



Pulverizar los clavos de olor con la sal 20 seg. a vel. 5 a 10.

Poner la carne troceada, la panceta, la cebolla y la manteca.

Añadir el laurel y la pimienta.

Poner 600 gr. de agua (aquí es importante poner ésta cantidad)

Programar 60 min. a 100º velocidad cuchara.

Cuando termine el tiempo programado, añadir el vino y volver a programar de nuevo 60 minutos, pero ésta vez en temperatura varoma y velocidad 1 ( sin cubilete), habrá que poner el cestillo para favorecer la evaporación de los líquidos y que no salpique.

Una vez transcurrido éste tiempo, programar 2 minutos, a velocidad 2.5 y giro a la izquierda (ésto despegará las fibras de la carne "deshilachandola".

El tiempo es orientativo, ya que según la carne usada, estará tierna en mas o menos tiempo, programar menos tiempo que el que yo indico, y comprobar si la carne está tierna, si no estuviese tierna siempre se le puede añadir tiempo de cocción.

Se puede conservar muy bien en el frigorífico o ponerlo en un bote de cristal o molde y tapar con una capa de manteca fundida por encima, si optáis por el frigorífico, sacar a temperatura ambiente antes de tomarlo, ya que la manteca se endurece y queda más rico templado.


***Si queréis hacer como en la versión a mano, y quitar las impurezas de la carne, la espuma que hace en la superficie, parar la cocción y limpiar las impurezas, y luego volver a reanudar la cocción con el tiempo que quede programado.










CARRILLADAS EN SALSA DE VINO (THERMOMIX Y TRADICIONAL)




Las carrilladas o carrilleras siempre son un acierto cuando quieras un plato de lujo, es una carne muy tierna, melosa y suave, además se presta a cocinar con muchas salsas diferentes, ya que necesita cocción y suelta gelatina y grasa en las cocciones prolongadas, cosa que es ideal para espesar las salsas que la acompañan.

Yo se que nunca fallo con una receta elaborada con carrilladas, rinden bastante y además se pueden hacer de un día para otro, pues quedan aún mas ricas.

La carne guisada se acompaña bien con cualquier guarnición, podría haber puesto unas cebollitas francesas guisadas, o zanahorias, o un salteado variado de setas,  yo en ésta ocasión las he acompañado de puré de patata y patatas paja, que ponen el contraste crujiente.

En ésta ocasión la fuente de la receta es Cookidoo, la plataforma de recetas de Thermomix.





Para las carrilleras guisadas

2 dientes de ajo
50 gr. de aceite de oliva virgen extra
un kilo de carrilleras de cerdo ibérico limpias
350 gr. de vino oloroso
50 gr. de zumo de naranja
120 ml. de nata para cocinar
una cucharada de sal
una cucharada de pimienta molida
una cucharada de maicena
una ramita de romero fresco

Para el puré de patata

un kilo de patatas
400 gr. de leche
una cucharada de sal
una pizca de nuez moscada
una pizca de pimienta molida
50 gr. de aceite de oliva

Para las patatas paja 

Cortar con una mandolina las patatas y poner en un bol con agua fría durante una hora, para que suelten el almidón, freír en abundante aceite de oliva y sacar a un papel para quitar el exceso de aceite.


Preparación de las carrilladas

Poner los dientes de ajo pelados en el vaso del Thermomix, picar 3 seg. /vel. 7, utilizar la espátula para bajar los trocitos de ajo de las paredes del Tmx, añadir el aceite de oliva y programar para sofreir 5 min. a 120º y vel. 1.

Cuando termine el tiempo programado, añadir las carrilleras, la sal y la pimienta molida, añadir el vino y programar 40 min. a 100º y velocidad cuchara y giro a la izquierda.

Cuando se acerque la terminación del tiempo programado, disolver la maicena en el zumo de naranja y al terminar, añadir el zumo, la nata y programar 10 minutos mas en temperatura varoma, vel. 1 giro a la izquierda.

Preparación del puré de patata

Colocar la mariposa en las cuchillas.

Poner las patatas peladas y en trozos, la sal y la leche. Programar 25 minutos a 95º vel. 1 sin cubilete para que evapore.

Cuando termine el tiempo programado, añadir la pimienta, la nuez moscada y rectificar de sal.

Programar 30 segundos a velocidad 3 y añadir el aceite de oliva por el bocal para que emulsione.

Para las patatas paja 

Cortar con una mandolina las patatas y poner en un bol con agua fría durante una hora, para que suelten el almidón, freír en abundante aceite de oliva y sacar a un papel para quitar el exceso de aceite.


Servir una porción de puré de patata en la base del plato, poner una porción de carrillera encima con su salsa y un poco de patata crujiente, salsear al gusto y acompañar de una ramita de romero para decorar.


En una cazuela poner un fondo de aceite de oliva y sofreír los ajos picados finamente, con cuidado de que no se doren en exceso pues amargan.

Añadir las carrilleras, la sal, la pimienta, el vino y tapar. Cocinar a fuego bajo durante 30 a 40 minutos, cuando haya pasado éste tiempo, disolver la maicena en el zumo de naranja y añadir al guiso también la nata. Cocer otros diez minutos mas hasta que la salsa espese.

Mientras hacemos las carrilleras, en otra cazuela poner la leche, las patatas cortadas en dados, la sal y cocer hasta que las patatas estén tiernas, rectificar de sal, de nuez moscada y pimienta.

Añadir el aceite en hilo mientras que trituramos con la batidora para que emulsione.

Para las patatas paja 

Cortar con una mandolina las patatas y poner en un bol con agua fría durante una hora, para que suelten el almidón, freír en abundante aceite de oliva y sacar a un papel para quitar el exceso de aceite.



Servir una porción de puré de patata en la base del plato, poner una porción de carrillera encima con su salsa y un poco de patata crujiente, salsear al gusto y acompañar de una ramita de romero para decorar.


***Truco!!! las patatas paja se pueden comprar ya listas para usar si no queremos entretenernos en hacerlas, hay varias marcas que las comercializan y están muy ricas y crujientes.

COCA O BIZCOCHO DE MANZANA SIN HUEVOS (CON THERMOMIX Y TRADICIONAL)



Mi cocina no es perfecta, ni mucho menos, a mí también me pasan desastres, aunque como digo yo....siempre hay soluciones para todo, nada se tira, todo o casi todo, tiene un arreglo en la cocina, a no ser que esté quemado, en cuyo caso, es bastante difícil arreglar el desaguisado.

Este bizcocho es fruto de uno de esos "desastres" ya que quería hacer un bizcocho para uno de mis hijos y sus amigos, y con las prisas, se me olvidó uno de los ingredientes principales, el huevo...ni un huevo le puse y como podéis ver el resultado es un bizcocho apelmazado aparentemente, pero en realidad es un bizcocho húmedo y jugoso, buenísimo....y que tuvo un éxito tremendo, pues yo no dije nada a mi hijo y ni lo notaron.



200 gr. de azúcar
peladura de un limón
peladura de una naranja
150 gr. de aceite de oliva suave
250 gr. de leche
400 gr. de harina de repostería
3 gaseosas (o 1/2 sobre de levadura)
1 manzana grande
azúcar y canela para decorar


Precalentar el horno a 180º

Poner en el vaso del Thermomix (tiene que estar seco) el azúcar y las peladuras de naranja y limón. Pulverizar durante 20 seg. a vel. 10.

Añadir la leche, el aceite, la manzana pelada y en trozos. Programar 30 seg. vel. 5 a 10

Añadir la harina y las gaseosas y mezclar 10 seg. a vel. 6

Verter en un molde (yo he utilizado uno rectangular grande), espolvorear con el azúcar y la canela

Hornear con el horno a 180º durante unos 35 minutos.



Rallar un limón y una naranja y reservar la ralladura.

Poner en un bol la manzana pelada y en trozos, el aceite de oliva, la leche, el azúcar y la ralladura reservada. Triturar todo con la batidora o cualquier otra procesadora de alimentos.

Añadir la harina tamizada con las gaseosas o levadura y remover con unas varillas hasta que no queden grumos.

Verter en un molde (yo he utilizado uno rectangular grande), espolvorear con el azúcar y la canela

Hornear con el horno a 180º durante unos 35 minutos


ALBONDIGAS EN SALSA AL VAROMA CON GUARNICIÓN (THERMOMIX Y TRADICIONAL)






Nunca he tenido mucha costumbre de hacer albóndigas, pese a que me gusta cocinar y no me importa estar tiempo en la cocina, hacer albóndigas se me hacía muy pesado, utilizaba muchos cacharros y al final, las albóndigas no me compensaban el trabajo, al menos a mí, que busco optimizar mi tiempo.

Por otro lado, las albóndigas suelen tener muchas calorías ya que llevan mucha cantidad de aceite y al ser fritas, a veces me sentaban mal, ya que estoy acostumbrada a comidas más sencillas, total, que no hacía nunca éste plato y eso que me gustan mucho, y también había probado las de lata y no me gustan absolutamente nada.

Un día por fin encontré el remedio, y desde entonces, las hago bastante a menudo, ya no pongo toda la cocina perdida con los rebozados ni los fritos, y de una sola vez, hago albóndigas en salsa y una guarnición, con menos aceite y en muy poco tiempo.


Para las albóndigas

400 gr. de albóndigas de tu carnicería (yo utilicé las de Mercadona, pero las divido cada una en dos bolitas) o
400 gr. de carne picada aliñada, un huevo batido y un poco de miga de pan remojada en leche

Para la salsa de tomate y la guarnición

1 lata grande de tomate natural triturado
una cucharada de bovril
1 cta. de concentrado de pimiento choricero
50 gr. de vino tinto dulce
2 zanahorias
una rama de apio
un puerro grande
una cebolla
dos dientes de ajo
50 gr. de aceite de oliva virgen extra
3 patatas medianas
200 gr. de judías verdes
pimienta molida, sal y una pizca de nuez moscada

***Para hacer el tomate frito podéis poner los ingredientes que tengáis costumbre poner habitualmente.



Hacer las albóndigas utilizando la carne picada aliñada y dar forma con las manos, para que no se me pegue la carne a las manos, pongo un cuenco con agua y voy mojando las manos para poder manipular mejor la carne.

El tamaño de las albóndigas debe ser pequeño para que se cocinen bien por dentro, (no mas de dos centímetros)

Si habéis comprado la carne picada, poned el huevo el el vaso del Thermomix y batir 10 seg. a vel. 4, añadir la carne y el pan remojado, mezclar 5 seg. a vel. 4. Sacar a un bol y terminar de mezclar.

Para hacer la salsa de tomate, poner en el vaso en trozos: la zanahoria , el puerro, el apio, la cebolla y los ajos, añadir el aceite de oliva y programar para trocear 4 seg. a vel. 5.

Con una espátula, bajar los trozos de verdura hacia las cuchillas y programar para freír 8 min. 120º y vel. 2.

Una vez que la verdura está un poco sofrita, añadir el vino y programar 3 min. a 120º y vel. 2

Añadir la mitad del tomate y triturar 10 seg. a vel. 5 a 10, para que desaparezcan los trozos de verdura, añadir el resto del tomate, la pimienta, la nuez moscada, la salsa de pimiento choricero y el bovril.

En la bandeja grande, poner las judías verdes en tiras finas y las patatas limpias y en dados pequeños.

En la bandeja superior, extender con los dedos o una brocha de cocina una ligera capa de aceite de oliva y poner las albóndigas.

Poner el recipiente varoma en su lugar y tapar. Programar 35 min. en temperatura varoma y vel. 1.

Una vez terminado el tiempo, comprobar que la salsa de tomate está a nuestro gusto de espesor y de sal y si las patatas están cocidas, si no es así, programar otros 5 minutos mas con la misma temperatura y velocidad para que evapore la salsa y ligue mas.


***Si queréis una salsa más contundente, podéis poner mas aceite en el sofrito.

***Si os parece muy líquida y no queréis poner más tiempo de cocción, para ligarla un poco más, añadir unas cuantas patatas de las que ya están cocidas, y triturar bien para que ligue la salsa.

***Las albóndigas quedan poco atractivas, pues parecerá que no están hechas por el color que tienen, pero claro, es que están cocidas no fritas.





Así quedan las albóndigas, de color rosa.


Luego ponemos un bol con la salsa de tomate y añadimos las albóndigas.




Así quedan las judías verdes y las patatas, todo cocido con el vapor que desprende el tomate.





Para hacer éste plato de la forma tradicional, habrá que disponer de una olla o cazuela con accesorio de vapor, normalmente no disponen de dos alturas, por lo que no se podrá hacer la guarnición, pero si podemos hacer las albóndigas.

Trocear las verduras en dados pequeños, poner el aceite en la cazuela y hacer el sofrito a fuego medio, para que las verduras suelten sus jugos, una vez que están cocinadas, agregamos el vino, dejamos evaporar durante unos minutos, y añadimos el tomate (en éste paso decidiremos si trituramos para que las verduras desaparezcan o no)

Añadimos la sal, las especias y el bovril. Ponemos el recipiente de vapor con las albóndigas encima y empezamos a cocinar a fuego bajo medio.

El inconveniente de hacerlo con una olla normal, es que tendremos que apartar las albóndigas del vapor durante varias veces en la cocción para remover el tomate y que no se nos agarre.

Cuando tanto el tomate como las albóndigas estén hechas, poner las albóndigas dentro de la salsa de tomate y cocinar unos minutos todo junto, rectificar de sal y listo.



BOLLOS SUIZOS RELLENOS DE CREMA DE MANTEQUILLA




No hay nada más rico que la bollería casera...es algo laboriosa, pero el resultado vale la pena de verdad, ya que la bollería industrial no tiene buena fama, está llena de aditivos y grasas de procedencia (discutible).

La bollería casera, está hecha a nuestra medida, con el azúcar que queremos utilizar y la grasa justa,  podemos controlar la  procedencia de los ingredientes y la cantidad, ya que podemos poner azúcares más naturales como azúcar moreno integral o utilizar una mantequilla de calidad.

El relleno en ésta ocasión es de una crema rápida de mantequilla, pero se pueden rellenar de trufa, crema pastelera o crema de café, o si se prefiere, un relleno salado, como jamón y queso, o algún paté.



Para la masa de los bollos

170 gr. de leche
75 gr. de azúcar
120 gr. de mantequilla
25 gr. de levadura fresca
4 huevos + 1 huevo para pintar
500 gr. de harina de fuerza
una cucharadita de sal

Crema de mantequilla

140 gr. de azúcar
70 gr. de agua
250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente




Poner en el vaso la leche, el azúcar y la mantequilla en dados, programar 2 min. 37º a vel. 2 para que se pongan templados los ingredientes.

Añadir los cuatro huevos sin batir y la levadura. Programar 5 seg. vel. 4 para mezclar los ingredientes.

Añadir la mitad de la harina y mezclar 15 seg. /vel. 6, añadir el resto de la harina y la sal y programar un amasado de 3 minutos a velocidad espiga.

Una vez terminado el amasado, dejar la masa en el vaso, tapado y abrigado hasta que fermente y suba hasta la tapa del vaso del Thermomix.

Sacar a una mesa o encimera con harina o pintada con un poco de agua, la masa es pegajosa, podemos poner un cuenco con agua y mojar las manos para poder manipularla, quitar el gas que tenga y formar una bola, y de ahí un cilindro.

Cortar porciones del cilindro de unos 50 gr. y dar forma de bollito, dejando la parte lisa para arriba, ir poniendo los bollitos en la bandeja de horno forrada con papel de hornear.

Tapar con un paño que no pese y no tenga pelusa, y dejar que vuelvan a fermentar, en un sitio cálido y sin corrientes de aire.

Precalentar el horno a 250º

Una vez que los bollitos estén gorditos y la masa bien lisa, pintar con el huevo batido y meter en el horno durante 7 u 8 minutos, en cuanto se dore la superficie estarán listos.

Dejar que se enfríen en una rejilla.

Para hacer la crema de mantequilla

Poner el azúcar y el agua en el vaso y programar 5 min. a 100º y velocidad 2 para hacer un almíbar. Retirar el vaso y dejar que se enfríe por completo.

Volver a poner el vaso en su sitio y colocar la mariposa, incorporar la mantequilla a temperatura ambiente en dados y programar velocidad 2 sin tiempo hasta que esté cremosa.

Poner 1 minuto a vel. 3 sin tiempo y verter poco a poco el almíbar por el bocal hasta que la crema quede homogénea.

Poner la crema de mantequilla en una manga pastelera con boquilla rizada para poder rellenar después el bollito.

Cortar los bollos por la mitad y rellenar con la crema de mantequilla templada para poder manipularla mejor.




Poner la leche en un cuenco y calentar durante 30 seg. en el microondas para quitarle el frío.

Añadir al cuenco con la leche el azúcar y la mantequilla en dados, con unas varillas batir bien para que se disuelva la mantequilla en la leche.

 Añadir la levadura y los huevos y batir bien hasta que la mezcla esté espumosa.

Añadir a la mezcla la harina y la sal, mezclar con una espátula al principio y luego seguir mezclando con las manos, amasando hasta que la bola quede bien homogénea. Dejar la bola en un bol cubierto con un paño y en un sitio abrigado para que la levadura haga su efecto y la masa eleve.

Sacar a una mesa o encimera con harina o pintada con un poco de agua, la masa es pegajosa, podemos poner un cuenco con agua y mojar las manos para poder manipularla, quitar el gas que tenga y formar una bola, y de ahí un cilindro.

Cortar porciones del cilindro de unos 50 gr. y dar forma de bollito, dejando la parte lisa para arriba, ir poniendo los bollitos en la bandeja de horno forrada con papel de hornear.

Tapar con un paño que no pese y no tenga pelusa, y dejar que vuelvan a fermentar, en un sitio cálido y sin corrientes de aire.

Precalentar el horno a 250º

Una vez que los bollitos estén gorditos y la masa bien lisa, pintar con el huevo batido y meter en el horno durante 7 u 8 minutos, en cuanto se dore la superficie estarán listos.

Dejar que se enfríen en una rejilla y poner un poco del azúcar glacé.

Para hacer la crema de mantequilla

Hacer un almíbar ligero con el agua y el azúcar. Dejar enfriar.

Poner la mantequilla en dados en un cuenco y dejar a temperatura ambiente para que esté en punto pomada, entonces, con las varillas ir mezclando y batiendo mientras vamos añadiendo el almíbar, seguir mezclando hasta que la mezcla sea homogénea y cremosa.

Poner la crema de mantequilla en una manga pastelera con boquilla rizada para poder rellenar después el bollito.

Cortar los bollos por la mitad y rellenar con la crema de mantequilla templada para poder manipularla mejor.

POTAJE DE JIBIA CON GURULLOS, GUISANTES Y HABAS TIERNOS









Hoy en día los jóvenes cada vez comen menos guisos, les gusta mas la pasta o las comidas rápidas; no estoy generalizando, pues hay muchas casas en que los guisos son la base de la cocina, pero si que en general, el guiso, el potaje de toda la vida se está perdiendo en nuestra juventud.

Antiguamente, nuestras madres y abuelas, ponían la olla a cocinar con legumbres durante horas a fuego lento, con calma, sin prisas, ellas sabían sacar de unos pocos ingredientes muy básicos, unos platos deliciosos y nutritivos que eran la base de nuestra alimentación. El potaje se hacía de lo que se tenía en la despensa, y tenía siempre como protagonista una legumbre o una mezcla de varias de ellas: lentejas, garbanzos, judías, y como complemento, unas verduras sencillas y carnes de la matanza, en otros casos, también se utilizaban pescados, pero lo más frecuente es el potaje con carnes y chacinas, pues eran más fáciles de conservar en aquel tiempo, en el que el frigorífico ni existía.

Hay potajes, que ni siquiera llevan carne ni pescado, se les llama potajes viudos, en éste caso, las verduras le dan toda la personalidad y no necesitaban nada de carne, de ahí el potaje de habas de mi casa, que podéis ver la receta aquí: Potaje de habas, a los que se animaba con tomates y pimientos secos, especias naturales para darles sabor.

Yo sigo haciendo potajes, el más común y que suelo hacer cada semana, son las lentejas, pero ahora es temporada de habas y guisantes, legumbre que se cultiva con frecuencia en los pueblos de Almería, y que ahora se consume en fresco, es el momento de hacer éste guiso, tan típico de mi tierra y muy apropiado también para los que cumplen las normas de no tomar carne los días de cuaresma, ya que está elaborado con jibia, un pescado muy típico de la cocina tradicional de Almería.

Los potajes son los platos más completos y económicos, ya que come toda la familia y se puede hacer en cantidad para guardar para el día siguiente, la excusa o el problema es el tiempo de elaboración ...pues se utilizan las legumbres de bote y listo, y además ahora están de moda las ollas programables para hacer guisos de larga cocción, todo enfocado a cocinar sin tener que dedicar demasiado tiempo a vigilar los guisos.

Otro ingredientes único en éste plato son los gurullos, quizá no sabéis que es, en Almería los gurullos son muy típicos, son los fideos caseros más auténticos, y aunque apenas se hacen ya en las casas dada su laboriosidad, se pueden encontrar en algunas tiendas elaborados de manera casera.



600 gr. de jibia troceada
250 gr. de habas tiernas (los granos)
250 gr. de guisantes tiernos (los granos)
500 gr. de patatas en dados 
un bote grande de garbanzos cocidos
50 gr. de aceite de oliva virgen extra
dos puñados de gurullos***
una cebolla
dos o tres dientes de ajo
un pimiento
dos tomates
una cucharada de pimiento choricero o un pimiento seco hidratado(su carne)
una hoja de laurel
unas hebras de azafrán o un poco de colorante
media cucharadita de comino 
dos o tres alcachofas
unos pimientos asados en tiras
un litro y medio de agua

Para los gurullos

150 gr. de harina
1/2 vaso de agua templada 
una cucharada de sal 
 una buena cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra


En primer lugar hacemos los gurullos, para ello, mezclamos todos los ingredientes hasta que la masa se pueda manejar bien, hacer tiras muy finas de masa y pellizcar hasta formas tiras muy pequeñas de masa, semejante a granos de arroz largos. Dejar que reposen para que se sequen.

Trocear la cebolla, los ajos y el pimiento.

Poner un fondo de aceite de oliva virgen extra en una olla grande, poner a calentar y cuando esté un poco caliente, añadir las verduras troceadas excepto el tomate, rehogar hasta que la cebolla empiece a estar blanda y añadir los tomates troceados, rehogar brevemente y añadir la jibia al sofrito, removiendo para que se impregne de los jugos.

Poner el agua en la olla y llevar a hervor, añadir entonces la hoja de laurel, la carne de pimiento choricero, el comino, la sal y las alcachofas limpias, a los diez minutos, añadir las patatas y las habas, y a los diez minutos, añadir los guisantes y los gurullos que necesitan menos cocción y los garbanzos de bote escurridos de los líquidos que llevan, el colorante, cocinar todo junto, unos 10 minutos, añadir los pimientos asados y apagar el fuego. 

Dejar reposar el guiso antes de comerlo para que se asiente y el caldo quede gordito.

Acompañar con una guindilla en vinagre o pepinillos en vinagre.



**La receta la he hecho mixta con Tmx y olla por la gran cantidad de comida, pero si se hace menos cantidad, se puede hacer el guiso en el tmx , solo hay que poner el agua al sofrito y seguir la receta como si de una olla se tratase.

Poner la cebolla, los ajos y el pimiento troceados a grosso modo, añadir el aceite y programar 3 seg. a vel. 5 para trocear un poco más las verduras, bajar con la espátula los trozos que queden en las paredes del vaso, y hacer el sofrito programando, 8 min. a 120º y vel. 1.

Cuando termine el tiempo de sofrito programado, añadir el tomate cortado por la mitad y la carne de pimiento choricero y triturar 4 seg. a vel. 4, programar de nuevo 5 min. a 120º para que se fría un poco el tomate.

Añadir la jibia y sofreír 5 min. a 120º y velocidad 1.

Mientras que se hacen los sofritos, poner una olla con agua y llevar a hervor, añadir las alcachofas limpias, la hoja de laurel, el comino, la sal, las patatas y las habas, después añadir el sofrito con la jibia y las verduras, cocinar a fuego medio unos 10 minutos y añadir los guisantes y los gurullos, cocinar hasta que esté todo tierno y añadir el colorante y los pimientos asados.



CUAJADA DE CARNAVAL




Ya está próximo el Carnaval, una fiesta que cada vez se celebra más y más en todos los pueblos, ya todos los colegios participan de ésta fiesta pagana que yo en mi niñez no recuerdo haber celebrado nunca, pero que ahora es extensiva a todas las edades, desde niños a mayores, es una fiesta muy divertida que hay que aprovechar en todo su contexto.

El postre que traigo hoy, precisamente se llama Cuajada de Carnaval, y es un postre típico de Granada, que viene estupendamente para reciclar los mantecados y dulces que han quedado de la navidad, ya que la base del postre está hecho a base de mantecados.

Esta receta no la conocía, y la vi en el blog de mi amiga Ana María "Cocinando entre olivos" en dónde podéis ver también el paso a paso si queréis, ya que ella explica muy bien sus recetas y pone fotos de cada paso a paso, y además...tiene un libro recién salido que es una maravilla.

Es curioso, porque quería poner ésta receta y foto del libro, ya que me lo compré, pero por error el libro se fue de viaje en una mochila equivocada y ahora está en Granada, de momento en paradero desconocido, aunque se que pronto aparecerá; pero no se cuando volverá de nuevo a mis manos.

El libro es estupendo, unas recetas como siempre hace Ana, muy bien explicadas y con unas fotos preciosas en consonancia con su blog,  de  momento dejo la foto de la portada por si queréis mirarlo y comprarlo.









400 gr. de mantecados
una latilla de cabello de angel
aceite de oliva para saltear la almendra
azúcar glacé  y canela para la decoración
unos 100 ml de leche para compactar los mantecados
bizcochos de soletilla (si queréis hacerlo más grande)

Para la crema pastelera de almendra

150 gr. de almendra en cubitos
3 huevos
25 gr. de harina de maiz o maicena
100 gr. de azúcar
400 ml. de leche
esencia de limón o una cáscara de limón


En primer lugar trituraremos los mantecados a vel. 4 unos 5 segundos y añadir la leche, volver a programar 5 seg. a vel. 4.

Sacar con una espátula y forrar la base de un cuenco o bandeja dónde vamos a servir con la mitad de los mantecados.

Cubrir la base con una capa generosa de cabello de angel y si no tenéis más mantecados, podéis hacer otra capa con bizcochos de soletilla (para que el postre salga más grande)

Sin lavar el Thermomix, poner los 400 ml. de leche, los huevos, el azúcar y la maicena, poner un poco de esencia de limón o una peladura de limón.

Programar 8 min. 90º vel. 4

Mientras que se hacen las natillas, ponemos unas gotas de Aceite de oliva virgen extra y salteamos los cubitos de almendra hasta que se doren ligeramente.

Cuando terminen las natillas, añadir los cubitos de almendra y programar 1 min. 90º vel. 4.

Verter la crema pastelera sobre la superficie de los bizcochos de soletilla o mantecados, y cubrir con otra capa de mantecados molidos.

Mientras que se enfría y compacta, dibujar una flor de granada en un folio de papel y recortar el contorno (nos sirve para hacer el dibujo de la superficie)

Poner una capa generosa de canela, colocar la plantilla de flor de granada y poner otra capa generosa de azúcar glacé por encima, retirar la plantilla y nos habrá quedado el dibujo.(éstos pasos los vais a ver muy bien explicados en el blog de Ana "Cocinando entre olivos"



Machacar los mantecados en un bol y añadir la leche removiendo para que se apelmacen, (luego tienen que quedar relativamente compactos para que no se nos desmorone el postre)

Forrar la base de un cuenco o fuente de servir con la mitad de los mantecados triturados. Reservar el resto.

Poner una capa generosa de cabello de ángel por encima de los mantecados.

Saltear las almendras en una sartén con unas gotas de aceite de oliva hasta que se doren ligeramente.

Poner en un cazo la leche, el azúcar, los huevos batidos, las cáscara de limón o la esencia de limón, la maizena y los cubitos de almendra. Calentar sin que llegue a ebullición hasta que cuaje.

Verter las natillas por encima de la capa de cabello de ángel.

Poner otra capa de mantecados de soletilla y terminar con otra capa de mantecados triturados, procurar que quede bien compactada.

Mientras que se enfría y compacta, dibujar una flor de granada en un folio de papel y recortar el contorno (nos sirve para hacer el dibujo de la superficie)

Poner una capa generosa de canela, colocar la plantilla de flor de granada y poner otra capa generosa de azúcar glacé por encima, retirar la plantilla y nos habrá quedado el dibujo.(éstos pasos los vais a ver muy bien explicados en el blog de Ana "Cocinando entre olivos"