CROQUETAS DE CHORIZO PICANTE




Nunca os habéis preguntado quien inventaría las croquetas, jejej, menuda idea tuvo, ricas, de aprovechamiento, se pueden congelar, de pueden hacer de muchos sabores distintos...que más se les puede pedir?? bueno si...que fueran light...pero va a ser que no...jejej

Estas croquetas son las que mas les gustan con diferencia a mis niños (bueno, mis adolescentes, que ya han crecido mucho), una croqueta con "sabor" con "personalidad" con "picante"....siiii!!! son picantitas, lo justo...para mí están perfectas, pican pero no saturan el paladar de picante, por lo que se puede repetir cuantas veces apetezca y repetiréis sin duda!!!

Yo las suelo hacer y congelar, de hecho, siempre tengo varias bolsas de croquetas caseras de varios sabores, (las hago de morcilla, cocido, chorizo, queso azul, gambas, etc.) la verdad es que las croquetas admiten muchos sabores, y ya que me pongo a hacerlas, suelo hacer cantidad para poder congelar una buena parte y despreocuparme por un tiempo.

Yo hago las croquetas con manga pastelera, las rebozo y las voy poniendo en una bandeja que tenga buen tamaño para meter en el congelador, una vez que las tengo todas formadas y puestas en orden en la bandeja, meto ésta en el congelador y las congelo, una vez así congeladas, ya se pueden poner en una bolsa de congelación, ya no se pegarán y estarán listas para cocinar en cualquier momento.






200 gr. de chorizo picante (yo he utilizado el que se usa para picar, pero se puede utilizar también los de cocinar)
50 gr. de aceite de oliva
100 gr. de mantequilla
170 gr. de harina
800 gr. de leche a temperatura ambiente
sal
2 huevos para rebozar
pan rallado para rebozar 

Para hacer la masa de croquetas

Poner en el vaso del Tmx el chorizo en trozos (tamaño nuez) . Tapar el vaso con el cubilete y programar 10 seg. a vel. 5 para trocear. Sacar del vaso y reservar en un bol. 
Sin lavar el vaso del Tmx, poner el aceite y la mantequilla, mezclar y programar para calentar 3 minutos a 120º y vel. 1
Añadir la harina alrededor de las cuchillas y programar para sofreír 3 min. a 120º y velocidad 2
Cuando termine el tiempo programado, añadir la leche y programar para mezclar 10 seg. a vel. 6
Agregar dos cucharadas del chorizo reservado y programar para cocinar 8 min. 120º y vel. 4
Cuando termine debe quedar una masa lisa y espesa, si no fuera así (puede ser porque los ingredientes están fríos y no ha llegado a hervir) ponemos dos minutos más de cocción a la misma velocidad y temperatura.
Añadir el resto del chorizo y probar de sal, rectificar y mezclar unos segundos a vel. 4.
Volcar la masa dentro de una manga pastelera, la parte de abajo debe quedar cerrada, si es una manga de plástico desechable, viene cerrada, pero si es una manga pastelera reutilizable, pondremos un clip en la apertura )
Dejamos la masa a temperatura ambiente y cuando esté templada, la llevamos al frigorífico hasta que esté completamente fría.

Para formar las croquetas

Pondremos una bandeja o plato rectangular con pan rallado abundante.
Batir dos huevos con un poco de sal en un bol.
Cortamos el extremo de la manga pastelera y probamos el tamaño de la primera croqueta, si nos sale muy fina, cortamos un poco más arriba para que salga más masa (es mejor cortar poco e ir ampliando a la medida que queramos)
Tomamos la manga pastelera y hacemos una tira de masa de lado a lado de nuestra bandeja. Hacemos tantas tiras paralelas como podamos, dejando unos dos centímetros entre las tiras.
Cortamos con la tijera las croquetas aproximadamente del mismo tamaño, 
Ponemos pan rallado por encima de todas las croquetas y comenzamos a rebozarlas ligeramente, solo lo justo para poder tocarlas sin que se pegue la masa a las manos.
Las pasamos por huevo batido y volvemos a rebozar de nuevo.
Vamos poniendo las croquetas en una bandeja que nos quepa en el congelador, las ponemos ordenadamente paralelas y cerca entre sí para que nos quepan cuantas mas mejor.
Una vez que están congeladas, ya las podemos despegar de la bandeja y poner en una bolsa de congelación si que se peguen entre sí.
Freír en abundante aceite bien caliente y servir calientes.

Trocear con una procesadora el chorizo hasta obtener trozos pequeños, sin que lleguen a estar totalmente molidos.
Poner en una cacerola el aceite y la mantequilla, llevar al fuego y calentar hasta que se fundan, cuando estén calientes, añadir la harina y remover con una varilla para que se cocine y se impregne de la grasa, añadir un poco de leche y remover con la varilla, volver a añadir leche y seguir removiendo a fuego medio hasta terminar con la leche.
Añadir el chorizo reservado y seguir removiendo hasta que la masa esté densa y se empiece a despegar de las paredes de la cacerola.
Probar de sal y rectificar.
Volcar la masa dentro de una manga pastelera, la parte de abajo debe quedar cerrada, si es una manga de plástico desechable, viene cerrada, pero si es una manga pastelera reutilizable, pondremos un clip en la apertura )
Dejamos la masa a temperatura ambiente y cuando esté templada, la llevamos al frigorífico hasta que esté completamente fría.
Para formar las croquetas
Pondremos una bandeja o plato rectangular con pan rallado abundante.
Batir dos huevos con un poco de sal en un bol.
Cortamos el extremo de la manga pastelera y probamos el tamaño de la primera croqueta, si nos sale muy fina, cortamos un poco más arriba para que salga más masa (es mejor cortar poco e ir ampliando a la medida que queramos)
Tomamos la manga pastelera y hacemos una tira de masa de lado a lado de nuestra bandeja. Hacemos tantas tiras paralelas como podamos, dejando unos dos centímetros entre las tiras.
Cortamos con la tijera las croquetas aproximadamente del mismo tamaño, 
Ponemos pan rallado por encima de todas las croquetas y comenzamos a rebozarlas ligeramente, solo lo justo para poder tocarlas sin que se pegue la masa a las manos.
Las pasamos por huevo batido y volvemos a rebozar de nuevo.
Vamos poniendo las croquetas en una bandeja que nos quepa en el congelador, las ponemos ordenadamente paralelas y cerca entre sí para que nos quepan cuantas mas mejor.
Una vez que están congeladas, ya las podemos despegar de la bandeja y poner en una bolsa de congelación si que se peguen entre sí.
Freír en abundante aceite bien caliente y servir calientes.





CROQUETAS CASERAS DE LA ABUELA GRACIA


Estas son las croquetas de mi casa de toda la vida, las croquetas que he tomado desde que tengo uso de razón, porque mi madre,"la abuela Gracia" para mis niños y mis sobrinos, lleva toda la vida haciéndolas igual, y sigue a sus 88 años, deleitándonos cada sábado con un contundente y exquisito cocido, y de segundo plato (como si fuera necesario!!! jejeej) hace croquetas y tortilla de patatas..y aunque ella no quiere repetir el menú tan a menudo, los niños le piden encarecidamente que haga croquetas...hasta los míos, que luego se quejan porque tienen trocitos de cebolla, al final, se las comen y nunca sobran, jejeje

Mi madre tiene una forma bastante peculiar de hacerlas, ya que no hace una base de bechamel, sino que le va poniendo harina al caldo según va necesitando, y cocinando la harina en la propia mezcla, y aunque pueda parecer lo contrario, las croquetas no tienen sabor a harina, están muy bien cocidas, aunque eso las hace ser más compactas, no duras, pero no tienen la cremosidad que tienen las que están hechas con bechamel, ni la necesitan, jejeej

Por primera vez una de mis recetas no lleva cantidades exactas, ya que vamos a poner los ingredientes a ojo, como toda la vida, pero procuraré que entendáis perfectamente como hacerlo para que os salga bien, así podéis hacerla con la cantidad de pollo que os sobre sin problema.

Me encanta la frase de las recetas antiguas "harina la que admita", eso siempre me lo decía mi madre y yo le contestaba....pero para que sean blandurrias o para que parezcan una piedra, jejeje, es que antes casi todo se hacía a ojo y se transmitía por práctica, pero hoy en día, las cosas han cambiado mucho, y nos gustan las recetas con cantidades concretas, al menos a quien no se maneja bien en la cocina, porque los que ya tenemos mucha práctica, hacemos cambios según los ingredientes que tenemos o como vemos la evolución de nuestra comida.










Unos 200 gr. de pollo cocido procedente del cocido
una cebolla grande
3 ajos
caldo de cocido (para esa cantidad de pollo 300 ml. de caldo) (también se puede poner mitad caldo mitad leche)
harina (la que admita)yo he puesto 100 gr.
pimienta molida
nuez moscada molida
2 huevos
pan rallado con ajo y perejil
aceite de oliva virgen




Trocear el pollo con una tijera o desmenuzándolo con los dedos.

Trocear la cebolla y los ajos.

Poner aceite de oliva en una sartén antiadherente y cuando esté caliente, añadir la cebolla y los ajos picados, poner un poco de sal y dejar a fuego medio, removiendo de vez en cuando hasta que esté blanda.

Añadir la carne de pollo picada, la pimienta molida y la nuez moscada  y remover bien, se mezclarán y las especias desprenderán todo su potencial y aroma.

Añadir al sofrito el caldo, remover y dejar cocinar por unos minutos hasta que hierva.

Añadir la harina y remover bien hasta que se integre. Remover bien cocinando la harina hasta que se forme una masa que se despegue de las paredes de la sartén. Debe quedarse una masa que al intentar remover, se mueve compacta y de una vez (no es suficiente con que se despegue) es necesario cocinar mas la harina para que luego no tenga sabor a crudo.

Poner la masa en una fuente y tapar con film plástico de cocina (éstos es para que la parte exterior no haga costra) y dejar enfriar.

Una vez fría la masa, formar las croquetas con las manos y pasar por el huevo batido y el pan rallado.

Freír en abundante aceite de oliva virgen extra y sacar cuando estén doradas, ir depositando en un plato cubierto con papel de cocina para que empape el aceite.