Hoy os dejo un aperitivo riquísimo, crujiente, sabroso, novedoso y que nos puede hacer mucho juego a la hora de preparar aperitivos, cunden mucho,están muy ricos recién hechos y también se pueden tomar fríos, además podemos tenerlos hechos de víspera guardados en una caja hermética, e incluso podemos amasarlos y tenerlos preparados para hornearlos a última hora.
El sabor de éstos pequeños bollitos o galletas es bien rico, con un contraste perfecto de los trocitos o tropezones que nos vamos encontrando, los haremos un poco salados y serán ideales para tomar con una cerveza bien fresquita éste verano.
Les he llamado scones, aunque no son realmente scones, ésta famosa preparación inglesa es más esponjosa, más al estilo del pan, solo que en bollito pequeño, y éstos panecillos que he hecho yo son más tipo galleta, crujientes por fuera y jugosos por dentro, y no llevan levadura, por lo que no hay que dejarlos levar y quedan aplastados; otra opción es añadir levadura y dejarlos levar un poco, ésto cambiará totalmente la textura pero no el sabor.
INGREDIENTES
400 gr. de harina
6 hojas de albahaca fresca picada finamente
6 tomates secos picados
10 aceitunas negras picadas
un puñado de piñones tostados
100 ml de nata ó buttermilk*
2 huevos
100 gr. de queso parmesano rallado (reservar un poco para rociar por encima antes del horneado)
150 gr. de manteca de cerdo
sal
50 ml. de leche para pintar la masa
ELABORACION
Precalentar el horno a 200º
Colocar la harina con la manteca fría en un bol, remover con los dedos haciendo una especie de arena, añadir los huevos, la sal, el buttermilk, la mantequilla y el queso rallado;remover con una cuchara hasta integrarlos, pero no del todo y añadiremos entonces la albahaca , las aceitunas y el tomate picados finamente y por último los piñones ligeramente tostados, volvemos a amasar pero sin ligar del todo haciendo una bola.
Pondremos un poco de harina sobre la mesa o superficie de trabajo y con un rodillo estiramos la preparación con un grosor de unos 2-3 centímetros, una vez estirada haremos círculos con un cortapastas o un vaso, los círculos los haremos con un diámetro de unos 4 cm., iremos poniendo los círculos de masa sobre una bandeja de horno forrada de papel de hornear y con una brocha los pintamos con leche, los espolvoreamos con un poco de queso y los horneamos de 12 a 15 minutos o hasta que se doren ligeramente por fuera, sacamos del horno y los dejamos enfríar un poco antes de consumirlos.
**En mi blog de recetas dulces Corazón de Almíbar podéis ver cómo se hace el buttermilk y algunas recetas de cómo podemos utilizarlo.

















